Σειρήν Seirến, (Sirenas) ‘las que atan/encadenan’

“La televisión, esa bestia insidiosa,
esa medusa que convierte en piedra a millones de personas
todas las noches mirándola fijamente,
esa sirena que llama y canta,
que promete mucho y que en realidad da muy poco.”
Ray Bradbury

 

En la antigua Grecia, madre absoluta de nuestra cultura occidental ya se hablaba de ellas.

A los griegos nada les fue ajeno en temas de los problemas, pasiones y dilemas de los hombres, donde mitos y realidades se confunden entre mortales y dioses.

Es por eso que Ulises y su tripulación regresando de Troya, y también Jasón y los Argonautas se toparon con ellas, seductoras de oscuras intenciones que utilizando sus irresistibles cantos, llevaban a los marinos a sucumbir en inevitables naufragios.

Para mi sorpresa, las sirenas griegas no eran mitad mujer y mitad pez, sino que eran alados pájaros con cabeza de mujer. De esta forma están representadas tanto en la literatura como en las magníficas piezas de alfarería griega que hasta hoy han sobrevivido.

De hecho William Waterhouse un pintor prerrafaelita pintó en 1981 “Ulises y las sirenas” donde se ve a Ulises atado al mástil de su barco mientras la tripulación tiene los oídos tapados para evitar el canto de una bandada de aladas sirenas tentando a los navegantes.

He utilizado esta introducción, intentando establecer un paralelismo entre las helénicas sirenas y los medios de comunicación de masas. Sobre todo, aquellos que “viajan a través del aire”.

Cono breve y concisa definición de los medios de masas, prefiero refugiarme en el siguiente párrafo de María Trinidad Bretones en un trabajo para la Universitat de Barcelona:

“Para que podamos referirnos con sentido a los denominados “medios de comunicación de masas” tenemos, pues, que tener siempre presente que esencialmente apelamos a un conjunto de tecnologías que, aunque se han implantado gracias a unos determinados “medios técnicos”, incluyen a las condiciones sociales que posibilitan el uso de esos medios y la demanda o necesidad social de tales usos.”

 Nacido en 1955 he estado expuesto al canto seductor de cuatro Medios de comunicación de masas (de ahora en adelante: MCM), contemporáneas Sirenas que inexorablemente nos han “atado/seducido” a lo largo de todos estos años.

Ellas son:

  • La Radio – Telxiepia(de palabras aclamantes)
  • La Televisión – Agláope(la de bello rostro),
  • La computadora personal/Internet – Pisínoe(la persuasiva)
  • El teléfono móvil/Redes Sociales – Teles(la perfecta)

La Radio – Telxiepia

 Tal cual lo expresa Bretones, tanto a la radio como la televisión, en su evolución social, se les han impuesto los mismos usos sociales, esto es, informar, entretener y vender. Los dos medios, considerados como empresa, sobreviven hoy casi sin necesidad de competir entre sí porque, aunque satisfacen los mismos usos o necesidades sociales, la radio ha ocupado el lugar irremediablemente asignado: informa, entretiene y vende cuando la televisión no puede ser mirada; y es, este medio especialmente, el “ruido de fondo” que apacigua ciertos estados psicológicos -ansiedad y soledad, o aún por determinar- propios de la cotidianeidad de la vida en las llamadas “sociedades complejas”

La Televisión – Agláope

 Si alguien ha realizado un descarnado análisis de la televisión, es sin duda Giovanni Sartori en su obra: Homo Videns, de donde extraigo el siguiente párrafo: La televisión -como su propio nombre indica- es «ver desde lejos» (tele), es decir, llevar ante los ojos de un público de espectadores cosas que puedan ver en cualquier sitio, desde cualquier lugar y distancia.  Y en la televisión el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar, en el sentido de que la voz del medio, o de un hablante, es secundaria, está en función de la imagen, comenta la imagen. y, como consecuencia, el telespectador es más un animal vidente que un animal simbólico. Para él las cosas representadas en imágenes cuentan y pesan más que las cosas dichas con palabras.

Lo interesante, es que un nuevo MCM, no sustituye ni decreta la desaparición del anterior. Así como la TV parecía un medio que terminaría con la radio, es claro que eso no ha sucedido ni mucho menos. Es incluso sorprendente como dentro mismo de la TV existen propuestas donde el formato de la radio pervive, llevando el mismo estudio a la pantalla, sin incorporar gran cosa a la propuesta original.

La computadora personal/Internet – Pisínoe 

Hace poco he leído un artículo de Simone Favaro, un italiano viviendo en Turquía, que se mueve en ese líquido mundo de las tecnologías, experto en marketing con una pizca de filósofo. De uno de sus post, me ha interesado lo siguiente: Tomando Internet como parte del entorno de comunicación y centrándose en la modernidad de la dinámica de la teoría de la comunicación de masas, podemos adivinar fácilmente por qué Internet también puede ser una parte de las herramientas de comunicación masiva como la Radio y la TV. A diferencia del modelo tradicional de comunicación masiva, que mantuvo los medios divididos como fuente y la audiencia como objetivo, hoy en día hay un flujo bidireccional de contenido multimedia en los medios masivos. Conversaciones en línea. En este contexto, los líderes de opinión (ahora llamados influyentes) tienen un papel esencial. Son los verdaderos conectores entre las herramientas. Si, de todos modos, se distinguen por la dirección del flujo (los Influencers de Tv y Radio no son los influyentes de la red), podemos observar fácilmente que a menudo convergen en el mismo tipo. Los políticos y los showmen son los protagonistas de la web y las personas líderes en Internet se convierten en actores principales de la corriente principal. Podemos hacer esto fácilmente, se fusionan entre sí en una tipología única. En ese momento, Internet es un puro MCM.

Así como la Televisión no se fagocitó en su momento a la radio, tampoco los Computadores Personales e Internet han dejado de lado a sus predecesores. Muy por el contrario, la aparente “democratización” del acceso a Internet ha dado vida a propuestas alternativas a las radios y televisoras normalmente en manos del stablishment, en emprendimientos muy pequeños que en modalidad de streaming permiten incluso la flexibilidad que habilitan el concepto “a demanda”.

El teléfono móvil/Redes Sociales – Teles

La última de las sirenas de este trabajo, es el SmartPhone o el teléfono inteligente, un dispositivo universal que combina a su función principal, el de hablar con uno o más interlocutores, con funcionalidades tales como capacidades de PDA, (Personal Digital Assistant), Grabadora de Audio, Cámara digital de foto, Video registradora por supuesto que todo interconectado a través de Internet como argamasa globalizadora.

Algunas claves para reflexionar sobre la irrupción de los móviles en nuestra sociedad contemporánea:

La primera década de este siglo será recordada en la historia de la Comunicación como una época de transición de los medios de comunicación de masas -cuya oferta y sistema de distribución fue dominante en el siglo XX- a uno nuevo donde el consumo y la distribución son fundamentalmente individuales. Esta transformación se enmarca en una más amplia, y sin duda más profunda, como es la privatización del consumo cultural que se produjo con la aparición de los primeros dispositivos destinados al ocio en los hogares a principios del siglo XX (Carr, 2009).

 Del espacio público al ámbito íntimo de los hogares, la producción cultural ha visto históricamente cómo sus obras se distribuían en soportes cada vez más ligeros y baratos, hasta llegar a la completa desmaterialización digital actual, cuya lógica consecuencia ha sido la aparición de un conjunto amplio de tecnologías portátiles que permiten nuevas formas de consumo en movilidad.

A la previsibilidad contextual típica de los medios convencionales, acostumbrados a dirigirse a sus pasivas audiencias a través de redes y puertos fijos, le suceden ahora unos nuevos medios cuya característica definitoria es la libertad de elección del punto de acceso por parte de unos nuevos usuarios necesariamente más activos. –  Francisco Vacas Aguilar – El poder de la movilidad, de medios de masas a medios personales

La propuesta

 Como forma de introducir una reflexión sobre los MCM, y sus influencias en la sociedad contemporánea, así como disparar en el visitante una revisita a sus experiencias de vida personales, proponemos la realización de una Instalación divida en “islas” que pueden estar agrupadas o separadas en las distintas instalaciones del EAC.

Esto se podrá discutir de común acuerdo, incluso modificar a lo largo de la muestra, no existiendo ningún impedimento al traslado y rotación de los cuatro grupos que la integran.

Cada “Sirena – MCM” estará representada por un maniquí, en una mini escenografía construida con pallets donde además se ubicarán elementos como una silla, una mesa y por supuesto el elemento que representa al MCM (Radio, TV, PC, y Celular).

Los maniquíes

Se ha elegido esta forma de representación de un ser humano masificado, estándar, sin rasgos particulares, que estarán pintados de blanco neutro, como forma de reflejar el anonimato y la soledad, en una actitud de concentración y aislamiento frente a cada uno de los dispositivos.

Seguramente los maniquíes deberán ser “intervenidos” para lograr la pose deseada, lo que implicará en algunos casos, cortarlos e implementar “articulaciones” que permitan la postura más acorde a las intenciones buscadas.

Inicialmente se había pensado en la utilización de “dummies”, (Simuladores de humanos con sensores utilizados por la industria en la investigación de accidentes, y situaciones de alto riesgo).

Su casi inexistencia en el mercado local y los costos asociados hacen imposible esta idea inicial.

La vestimenta

No existe una propuesta de indumentaria más masiva que las realizadas con Denim, popularmente conocida como “Tela Vaquero”.

Su universalización pasa desde sus inicios como material específico para prendas a ser utilizadas en tareas de trabajo en condiciones muy exigentes hasta llegar a imponerse también en la “alta costura”.

Su presencia transversal a lo largo de nuestra contemporaneidad nos parece un ejemplo perfecto del fenómeno de masificación de nuestras sociedades.

Se buscará una propuesta básica, sin particularidades especiales en cuanto a diseño y recursos.

Los Palets

Las “islas” estarán escenificadas a través de la utilización de palets (palé según la RAE). Otro elemento universal en estos tiempos que ha nacido para dar soporte a los procesos de logística, naciendo en ámbitos portuarios y depósitos para ir permeándose en procesos de reciclado en otras realidades, incluso hasta en propuestas de mobiliario rústico.

Su utilización permitirá ambientar las bases como soporte, y la construcción del mini-mobiliario como silla o mesas que recrean cada una de las escenas.

Se utilizarán sin ninguna terminación especial, con los colores naturales de la madera y los posibles sellos, inscripciones y o marcas que se presenten.

Los dispositivos para representar los MCM

Para representar a cada uno de los MCM, se recurrirá a dispositivos que sean ofrecidos en el mercado “de segunda mano”, buscando aquellos que sean representativos de su época y que de alguna forma por su diseño, tamaño o características estén alineados desde el punto de vista estético con la propuesta general.

Posiblemente como forma de estandarización, los dispositivos estén pintados con algún color primario de manera uniforme. Por lo que se recurrirá a una radio, a un televisor, a un computador de torre y su monitor y finalmente a un celular.

Intervenciones tecnológicas a los dispositivos

Con la intención de simplificar la realización de la instalación, se apelará a intervenciones tecnológicas básicas y sencillas, evitando la proliferación de aparatos, conexiones y acceso por ejemplo a Internet. Como único elemento vinculante se deberá proveer a cada isla de energía eléctrica.

La Radio: La radio tendrá un mecanismo de reproducción continua (pensamos en un reproductor MP3 escondido dentro del aparato) capaz de emitir los siguientes audios (posiblemente fragmentados):

  • El programa de Orson Welles – La guerra de los mundos (1938)
  • El relato de la final de la copa del mundo en el Maracaná – Radio Bandeirantes (1950) enganchado con el relato del último gol de Uruguay en la voz de Carlos Solé

La TV: Se intervendrá el dispositivo sustituyendo en lo posible la pantalla original (un tubo catódico) por una pantalla moderna donde se proyectarán en forma contínua los siguientes contenidos (posiblemente fragmentados):

  • La emisión en directo de la llegada del hombre a la luna (1969)
  • Transmisión en vivo atentado torres gemelas – New York (2001)
  • Transmisión en vivo de la invasión USA a IRAK (2003)

El PC: Se desarrollará una presentación continua de navegación sobre contenidos digitales tales como:

  • Varias webs de medios de prensa internacional (The Times, Le figaro, Il corriere, El País, etc.)
  • La apertura, revisión y cierre de un cliente de correo electrónico
  • La navegación de portales de contenido como Netflix, Filmin o similares
  • La visita a alguna red social.

El Movil/Celular: En este caso, se programará un celular para que cada 20 minutos suene una alarma (se configurará para que cada aviso, responda a un tono diferente en la medida de las capacidades del dispositivo seleccionado). Paralelamente el público podrá enviar un WhatsApp a un número indicado y que eventualmente recibirán respuesta por parte del artista.

Realidad Aumentada: Cada una de las cuatro islas tendrá asociado un escenario desarrollado en base a la llamada Realidad Aumentada (http://www.aumentaty.com/solutions/realidad-aumentada/ ) , que les permitirá a los visitantes que tengan un dispositivo móvil con acceso a datos, extender la información y accediendo a contenidos extras visitando la página web: http://durik.es/

Sketchs

 Se adjuntan bocetos de cada una de las islas. La posición de los distintos maniquíes podrá variar dependiendo de la capacidad de articulación que se implemente y de la intención expresiva luego del montaje.

Asimismo, las estructuras de palets propuestas en estos bosquejos puede variar dependiendo de las necesidades el montaje o por tener que adaptarse a un espacio reducido.