El Grito

Es evidente que la obra de Munch ha sido el elemento motivador para estos ejercicios.

Sumado al misterio de su robo y desaparición, el desafío es poder imaginar los sentimientos que embargan al personaje. Sin querer arriesgarme a descifrarlos supongo que cada espectador encontrará en él una percepción particular producto de su subjetividad.

En cambio estos trabajos están realizados bajo un preciso estado de ánimo, la suma de rabia, impotencia y frustración combinados con un intento de buscar salidas a una etapa de mi vida que por suerte ha quedado atrás.