Escritos corsarios

La mirada del otro

Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.

William Shakespeare

APUNTES DE UN ENCUENTRO:

Con Claudio Del Pup y su arte.

Era el arranque de los tiempos difíciles, cuando los ecos del “Mayo francés” se “viralizaban” envolviendo a las juventudes latinas y, con notoria fuerza en el Río de La Plata. El “hippismo” aportaba lo suyo proclamando “el amor y la paz versus la guerra”, centrando su mirada en el conflicto de Viet-Nam, envolviendo a un capitalismo en problemas y augurando la decadencia del colonialismo de grandes potencias en puntuales partes del mundo.

A pesar de lo pueblerino de nuestra Trinidad, adolescentes y jóvenes de esa época nos “contaminábamos” de esa efervescencia –aunque, claro está- muchos lo harían llevados por el “snobismo”.

Lo cierto es que, Claudio y yo somos producto de esa época y en la realidad de hoy, el destino quiso que casi medio siglo después, nos encontráramos por obra y gracia de la inclinación por las manifestaciones artístico-culturales. Y sucedió esta semana, cuando en una sala de Cultura de Maldonado –yo como espectador y él como protagonista- coincidimos en un no muy extenso diálogo que –al menos en mí- removió emociones y dejó entrever que aquella efervescencia “prendió” y no se esfumó como un simple “snobismo”

¿Habrá tenido algo que ver en algo el “Mayo francés? ¿Habrá incluido nuestro soporte espiritual a esa oleada “hippie” de los años ’70? Lo cierto es que bastó un breve diálogo con Claudio, para remover esa fuente de valores y soporte de afectos –que son eje de nuestra vida cotidiana- y justificar, además, nuestras preferencias por lo artístico. El resto, quedó demostrado en forma indeleble al contemplar lo impactante de la muestra y repasar el extenso curriculum del artista.

Retratos de una época.

Claudio Del Pup Vanni  (Durik) presentó “Portraits” – Retratos de una época, en uno de los folliers de Casa de La Cultura de Maldonado. Son dos series de obras basadas en retratos que sorprenden por la técnica utilizada que cobra un efecto 3D, lo que conforma un lenguaje  poco frecuente en el terreno de las artes. “Les femmes que j’ai aimée” es el nombre tras el cual se esconden los primeros devaneos personales en el mundo femenino, personalizados en los grandes íconos sensuales de su momento, como lo fueron Sophía Loren, Catherine Deneuve, o Brigitte Bardot. “Medea 3D Deconstructing Passolini” es el rótulo que el artista eligió para identificar una etapa de descubrimientos en el terreno de las ideas y del pensamiento  político comprometido con la realidad, donde encontró en el genial cineasta una intelectualidad coherente y transgresora a la vez. La versión de “Medea” de Passolini deja al desnudo que en la Grecia antigua, nada era ajeno en cuanto a pasiones humanas. Con herramientas digitales, Claudio Del Pup logra mágicos efectos tridimensionales en retratos de personajes como El Rey Creonte, Pelias y Jasón, quienes muestran en la obra de Eurípides hondas virtudes, pero también bajas pasiones que no los alejan de la realidad.

Como siempre, mis incursiones en los espacios artísticos no me ponen a distancia de lo terreno, ni se circunscriben a lo etéreo que puedan contener. Mucho menos, me atrevo a echar un fino manto crítico, para lo cual requieren cualidades que entiendo no tengo. Eso sí, descubrí en la obra artística de Del Pup al producto de sus iniciales devaneos en el mundo femenino y en el terreno de las ideologías, esos mares cuyo oleaje le arrojaron a esta madurez que, a juzgar por la personalidad de sus obras y trayectoria, no pueden intuirse sino plagada de éxitos y satisfacciones íntimas.

Nosotros no queremos apartarnos de nuestro mundo y raíces; por eso, agregamos la porción de orgullo que -cabe resaltar- surge luego del encuentro con Claudio y su arte, Porque con él aparecieron sus períodos educativos primarios y secundarios públicos en su Trinidad natal. Le acompañaron sus primeros romances cinéfilos (sobre todo, el Cine Club con Luis Todeschini) y los primeros avatares de aquellos controvertidos momentos de fines de los ’60 y comienzos de los ’70.

En un acápite del material de la exposición, nuestro artista rescata una frase de Joseph Joubert: “La Historia debe ser sobretodo la pintura de un tiempo, el retrato de una época”.

Sin dudas, Claudio lo ha conseguido con “Portraits” Retratos de una época.

 José Andrade.