Urban Kitty

 

El eslabón perdido

“… los verdaderos secretos no pueden revelarse”

Carl Gustav Jung

Desde que tengo conocimiento, siempre la humanidad ha estado buscando “al eslabón perdido”.  Esta necesidad de encontrar una prueba, elemento, pieza fundamental que explica o relaciona dos estadios, grados de evolución en una propuesta darwiniana y que cómo el santo grial todo lo explica y nos tranquiliza como seres racionales.

Como todo eslabón perdido, su aparición es posterior a las dos cadenas que se supone es capaz de unir. Condena implacable del dios Kronos que tanto lo castiga como lo entroniza.

Esta obra a la que he llamado “Urban Kitty” es el nexo entre la serie Pájaros de cuidado, donde confluyen reminiscencias de Rebelión en la granja de Orwell y una propuesta de dibujo plano casi símbolos con colores rabiosos y la serie Urban Women de raíces en la secesión vienesa, Vito Tímmel y las contemporáneas chicas Almodóvar donde confluyen dibujo, pintura y collage.

Kitty, ha abandonado la desidia de los campesinos y las turbulencias revoltosas de la granja, cambiando el heno, los establos y el calor de la cocina de hierro fundido por las alfombras, los terciopelos de los tapizados y los acolchados de pluma.  Pero por sobre todas las cosas… la rutina del trabajo colaborativo por la pereza, sin vergüenza ni remordimientos.

Asignarle a Kitty sólo el rol de eslabón que explica la conexión entre dos series, es de alguna forma injusto. Su existencia no sólo está marcada por la necesidad de explicar mis devaneos estético-plásticos, sino que es también la puerta a nuevas investigaciones.

Para una gata, sus ancas son fundamentales.  Elementos de pavoneo, pilares de sustentación, pero también, trampolines para encarar las acrobacias más increíbles con saltos, carreras y aterrizajes asombrosos. En este caso, Kitty tiene en sus ancas Mandalas como símbolos del pasado, presente, e inescrutable futuro.

Carl G. Jung, sicólogo, siquiatra y ensayista colaborador en sus comienzos de Sigmund Freud, luego desavenidos irremediablemente, ha tratado de explicar en su obra más enigmática “El libro rojo” formas de interpretación del Inconsciente a través de mandalas que dibujaba a diario, como una forma de reflejar sus sueños, visiones y estados de ánimo entre los años 1913-1917.

No es la primera vez que pinto una obra sabiendo que no se quedará conmigo. Que no podré desarrollar esa rutina casi obsesiva de verificarla día a día en un proceso de fermental autocrítica. Sólo espero que como “eslabón perdido” alguna vez, vuelva temporalmente para resolver y explicar los misterios de los procesos creativos y sus sorprendentes caminos.

Urban Kitty

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